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Archive for the ‘Grial’ Category

Original: Grail Magic versus the Paternal Lie

John Lash ha escrito diferentes ensayos sobre “La historia alternativa del Grial”. Bajo el título genérico Mythbusting 101 (cazando mitos). En estos ensayos analiza desde un punto de vista, llamémosle gnóstico, la leyenda de Parzival de W. von Eschenbach y nos muestra aquello que el autor original codificó de forma magistral en una historia de “Caballerías”, que narra la búsqueda del Grial por parte de unos nobles caballeros en Europa.

Esta es una traducción libre, de una parte del primero de los ensayos, a la que seguirán otras sobre el mismo tema.

Entendiendo la búsqueda espiritual de Occidente

Vivimos en un planeta tiranizado y aterrorizado por “hombres con barbas”, que cuentan a sus habitantes lo que dios dice y lo que dios quiere. Otros hombres, que no tienen barba pero también tiranizan y aterrorizan el mundo, creen en un barbudo y paternal dios del que hablan y cuyas órdenes siguen. El planeta entero sufre bajo una suprema y soberana MENTIRA:
-Que “dios el padre” jamás ha dicho nada a sus habitantes-
Debido a su innata e incurable credulidad, los habitantes (o “nativos” como ellos suelen llamarlos de manera sentimental) tienden a creer que el “Creador” habló a alguien en el planeta, en algún tiempo, en cierto contexto. El (o quien sabe, si puede ser Ella – aunque los hombres que hablan por EL nunca permitirían esa posibilidad) debió de hacerlo así, según ellos creen. Pero ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿A quién? ¿Y con que propósito?

Rompiendo Mitos 101 es un curso corto en varias lecciones, dedicado a explorar esas cuestiones.

La Herida de Amfortas

Lo que es increíble sobre la vida en este planeta es como los habitantes están dispuestos a aceptar la palabra de los “hombres barbudos “, o hombres afeitados que siguen una deidad barbuda, cuando esos hombres dicen que dios les ordena ir a la guerra, la dominación y actos de represalia. Esos hombres son teócratas que gobernarían la tierra como agentes, si no encarnaciones, de “Nuestro padre que está en los cielos”. De todas la cosas que dios pueda decir al hablar a los habitantes de este planeta, la afirmación de un mandato de dios para tiranizar y aterrorizar el mundo, parece ser el más importante, la característica más atractiva de la revelación divina. La supremacía del poder genocida parece ser el mensaje que conlleva más influencia para la humanidad. ¿Pero porqué?

Este no es por supuesto el mensaje de ningún dios, si no el mensaje de los simuladores teocráticos, (barbudos e imberbes) que reivindican hablar por dios y quienes toman su autoridad de EL. El familiar mensaje de la guerra, dominación y represalia refleja su fuente: hombres que no pueden sentir la unidad con la vida, que desprecian su propia debilidad, pero son incapaces de ver que es debido a esa verdadera desconexión de la vida y que odian todo aquello que no pueden controlar, incluyendo mujeres, niños y la naturaleza. El poder de su estruendoso mensaje consiste casi enteramente en la intimidación. Intimida en primer lugar, por la asunción de la autoridad de un super-padre extra-planetario que no puede ser cuestionado o retado. Intimida en segundo lugar, por la implicación que aquellos que hablan por el poder para castigar de dios también tienen la capacidad de servirse de el y de inflingirlo a cualquiera que ellos quieran. Intimida en tercer lugar, porque extrae poder colateral del sufrimiento de la herida patriarcal, un sufrimiento padecido por todos los habitantes del planeta.

¿Cual es la herida del patriarcado? Hace casi mil años, fue llamado la herida de Amfortas. Amfortas fue el rey del Grial herido mortalmente por una “lanza que atravesó sus muslos”, según dicen las epopeyas antiguas medievales. Los estudiosos anotan blandamente que “muslos” es un eufemismo para las ingles. La Herida de Amfortas es sexual. Todos los “pretenders”(*) o simuladores teocráticos son “sexualmente inválidos” que ocultan su aflicción por la invocación de un sin número de engendros. Ellos empezaron su régimen con una letanía de engendros que culminó en el nacimiento del único descendiente humano de dios, el mesías divino. Ellos están culminando ahora su régimen de 6000 años con una letanía de engendros (a manera de experimentación genética) que llevará a la replicación humana perfecta –o eso creen. Su propósito oculto es destruir la humanidad de carne-y-sangre y reemplazarla con un nuevo Jerusalén poblado por clones controlados por control remoto, sobre los que ellos reinarían inmortalmente, porque ellos participan de la compañía de uno que es:
“sin padre, ni madre, ni descendencia o generación, que ni tiene principio de días, ni fin de vida”. (Hebreos 7:3). Este es Melchizedek, el mesías ET, el príncipe de la rectitud. Con su afición reveladora para el simbolismo religioso, las mentes dirigentes teocráticas han considerado a Melchizedek como el “ángel guardián” del estado Zionista.

“Jerusalén es el lugar de morada de muchos Arcontes”, advierte El segundo Apocalipsis de Santiago en Nag Hammadi.

Considerando la insana aspiración de los teócratas: El gobierno de US, da soporte a Israel porque los controladores ocultos tras el gobierno y tras el estado de Israel ambos comparten una meta común desconocida a los habitantes del planeta. Esta meta es el estado pseudo-divino de la inmortalidad clonada para ellos y sus familias, haciéndose parientes de Melchizedek. Ellos están convencidos de la factibilidad de sus aspiraciones para destruir la mortalidad humana, porque ellos se han reunido y visto la prueba, o han sido persuadidos por aquellos que la han visto. Solo es necesario un replicante para mostrar que la replicación es posible. Contempla el “simulacro”, come en su mesa, bebe el vino de sus viñedos de Cerdeña y tú serás convencido.

La promesa de la inmortalidad física es la Arc-con de los Arcontes.

En la versión germánica de Parzival escrita por Wolfram von Eschenbach sobre el 1220dc, el Rey del Grial es llamado Enfermetez, “enfermo, afligido”. En las versiones galas, ese nombre es suavizado por Amfortas. Esa figura tomada de la aristocracia medieval no representa los deseos de Melchizedek o ningún otro del asilo al aire libre de los “pretenders” teocráticos. Amfortas no es un teócrata, pero se posiciona como la humanidad herida infligida en todos nosotros por el sistema teocrático, el instrumento principal político-religioso del patriarcado.

Amfortas es llamado el Rey Pescador, porque representa la apurada situación de los maestros patriarcales en la Era de Piscis. Parzival (la medieval versión alemana de W. von Eschenbach. 1195-1225) está llena de compasión para esa situación, sin embargo también se basa en un artimaña artística para disfrazar la verdadera historia. En aquel tiempo y entorno, Amfortas no podría haber sido descrito como malvado porque el relato del Grial fue escrito para y sobre la aristocracia feudal, la clase a la que pertenecía el Rey Pescador.

De hecho, Amfortas simboliza lo mejor de “La Noblesse”, el aspecto más humano de la Nobleza. En Parzival el agente del mal no es Amfortas, si no Klingsor, el mago negro que confabula contra los buscadores del Santo Grial.
De los que hablaremos más adelante.

El Hijo de una Viuda

Las leyendas medievales de la búsqueda del Grial incorporan los términos de un antiguo enigma, comparable con el enigma de la Esfinge: Amfortas, que encarna el sufrimiento de la herida del patriarcado, puede ser sanado solo cuando el secreto del Grial sea ganado por el hijo de una viuda. Las condiciones son claras y simples, aunque desconcertantes: El héroe del Grial debe ser un chaval cuyo padre murió antes de que este naciera. El debe llegar sin saberlo al Castillo del Grial, sin ninguna idea preconcebida de lo que está buscando. Incluso sin saber que está buscando algo. Entonces el puede “observar” el Grial y permanecer mudo, sin ser capaz de “hacer la pregunta”. El debe aprender sobre la difícil situación del Rey Pescador: el sufrir una herida de la que no puede morir, pero que nunca se curará, ya sea – hasta que alguien llegue a suceder al Rey como Titular del Grial. Después de esta desconcertante experiencia, Parzival debe vagar durante años sin objetivo aparente hasta que vuelva al Castillo del Grial. Esta vez, el conoce aquello que debe preguntar en orden de recibir y liberar el poder regenerativo del Grial y curar la herida de Amfortas, además de proveer las condiciones para que la humanidad se cure a si misma.

¿Tiene la raza humana el poder para salvarse a si misma de una degeneración terminal “paseando” sobre este antiguo y enigmático argumento?

Es muy posible ya que este argumento es la narración directiva de la vida espiritual del mundo occidental. Joseph Cambell dijo que la Leyenda del Grial presenta “la más temprana definición de la mitología laica que es hoy la fuerza y guía espiritual del oeste de Europa” (Mitología Creativa, p 564). Pero esta afirmación se aplica para el Oeste Americano también. De hecho, en la forma en que el Oeste determina el destino de la comunidad global, esto de aplica al planeta por entero.
Parzival significa “atravesado a través del núcleo, el verdadero corazón”. Su madre es Herzeloyde, “corazón desgarrado”. Ella sufre porque su marido, un noble caballero llamado Gahmuret (“destino maduro”), murió en batalla uno meses antes de que el hijo que él concibió con ella hubiera nacido. Su destino es “desgarrado”, sin embargo cumple la condición que demanda el enigma: aquel que primero consigue el Grial y acaba con el sufrimiento del rey herido.

En esta caballeresca carrera y búsqueda del Grial, Parzival depende de la ayuda y reconocimiento de numerosas mujeres: su esposa, Condwiramus (“amor que guía”); su tia paterna Furdamus (“amor que abriga”); Ginebra (Guenevere, “siempre fiel”), la esposa del Rey Arturo; Liaze (“coqueta”), la hermana del tutor y guía de Parsifal Gurnemanz (“concentrada en el destino”); Kundrie, la hechicera, mensajera (igual que dakini) del Grial y adepta al Kundalini, el Poder de la Serpiente; la reina de las hadas Terdelaschoye (“alegría con gran retraso”);Sigune (“golpeada por el destino”) su prima; y por último pero no menos importante, Repanse de Schoye (“rebotando de alegría”), la doncella del Grial que dirige el rito sagrado, La Manifestación del Grial, realizada en el salón principal del castillo del Rey Pescador.

Parzival no es una alegoría como “El progreso del peregrino”. Esos hermosos, fragantes nombres evocan el aroma del “romance medieval”, el genero al que pertenece la Búsqueda del Grial. La historia no es completamente ficticia. En ella se paralelan ciertos eventos que ocurrieron el la Europa central en los siglos 9 y 10. En un primer momento el cuento fue preservado oralmente, después fue transcrito 200 años después de los eventos.

Aunque Parzival es un relato de un caballero, una épica caballeresca cuyos personajes principales son hombres, esos personajes no representan el sistema del patriarcado, si no oposición masculina hacia él, incluso subversión hacia él. No son campeones patriarcales si no héroes genuinos que viven en el código no patriarcal del amor romántico, amor courtois. (amor cortesano). El héroe genuino puede ser distinguido del campeón por su dependencia de la mujer y su relación cercana con la Diosa. (He argumentado esta distinción largamente en mi libro, The Hero – Manhood and Power. JLL). Que eso es verdad para Parzival es mostrado en muchos detalles del relato, pero especialmente el preponderante rol de las mujeres en su destino.

La primera lección de “caza de mitos” que debe extraerse de la historia de Parzival es que la Búsqueda del Grial es sobre vencer al patriarcado y rechazar la Mentira Paternal: de que dios el padre ha hablado a los hombres (y solo a hombres) que nos cuentan sus palabras, imponen sus reglas y ejecutan sus órdenes. La Búsqueda no es solo otra historia para reemplazar el guión directivo del patriarcado. Es una vía para quitarle el poder a ese guión, reclamar aquello que la Mentira Paternal ha prohibido y entrar en un camino de experiencia que permita el total florecimiento del espíritu humano desde el rico suelo de la civilización occidental.

Como expliqué en “Mito en Metahistory”, Parte Primera, la Diosa de los Misterios y el Ciclo del Héroe son las dos narrativas primordiales que determinan la evolución moral, espiritual, cultural e histórica de la humanidad en occidente. Ellas son lo que Joseph Cambell llamaría “paradigmas de la experiencia laica humana en una dimensión profunda”. Son también fundacionales de las experiencias religiosas genuinas fuera de los límites doctrinales e institucionales. Nosotros reclamamos los Misterios de la Diosa a través de las enseñanzas Gnósticas y el Mito de Sophia—ampliamente desarrolladas en este sitio. Nosotros reclamamos el Ciclo del Héroe aprendiendo y participando de la historia de la Búsqueda del Grial, cuya figura central es Parzival.

Los decisivos eventos del relato de Parzival tienen lugar en “La Terre Gaste”, la tierra baldía. Ese es el país en torno al Castillo del Grial. Es una tierra estéril debido a que la aflicción sexual de Amfortas produce una especie de contaminación biosférica que arruina la tierra, marchita las plantas y evita su nuevo crecimiento. Las predicciones con respecto al Grial, declaran que hasta que el hijo de una viuda llegue al castillo y pregunte la “Pregunta del Grial”, la naturaleza seguirá sufriendo debido a la herida sexual de la humanidad – la patología tóxica del patriarcado, si así lo prefieres.

La pregunta del Grial

El recurso argumental empleado por Wolfram y otros narradores de la leyenda es muy preciso sobre la “Pregunta del Grial”. Parzival debe observar el Grial una vez sin conocer lo que significa y sin ser capaz de formular la pregunta y después, una segunda vez, cuando ve y aprovecha la oportunidad para plantear la pregunta. Nosotros todos podemos identificarnos con Parzival, llamado el “Sagrado Loco”, que ejemplifica el torpe método de iniciación. El no sabe que preguntar o cuando preguntarlo, incluso estando frente a un milagro viviente. Nosotros nos parecemos a él cuando nos damos cuenta que el secreto de la vida nos llega primero sin saber que lo es, o que incluso es un secreto y después, más tarde en nuestra vida, se presenta a nosotros durante otro encuentro, otra oportunidad para reunirnos con el cosmos a un nivel mágico. Nos involucramos con el secreto simplemente preguntando, haciéndonos receptivos para aprender algo. Preguntar, también muestra la voluntad de asumir un compromiso, pero debemos preguntar al cosmos para que otorgue ese compromiso sobre nosotros. No podemos apoderarnos del compromiso por la fuerza o el poder de la voluntad, porque debemos solicitar, que nos sea dado. Otras nociones concernientes a la pregunta podrían ser elaboradas…

Baste decir que la situación de Parzival es ejemplar para aquellos de nosotros que profundamente y quizás desconociéndolo hemos unido nuestro destino personal con los diseños más grandes del cosmos. CazandoMitos 101 muestra como hacer esto abriéndose paso por los mitos tóxicos que bloquean nuestro camino hacia esa conexión.

¿Cual es la Pregunta del Grial y a quien debe el héroe preguntarla? De acuerdo con Wolfram, en su segunda visita al Castillo del Grial, Parzival se encuentra ante su tio paterno, Amfortas, el Rey del Grial herido. En un momento crítico el pregunta, “¿Querido tío, que es lo que te aqueja?” Ya que su tío es meramente un representante de la humanidad, Parzival está realmente preguntando “¿Humanidad, que es lo que te aqueja?” Esta es la Pregunta del Grial que cada uno de nosotros debe preguntar para entras en la Búsqueda y conseguir el Grial. Siguiendo el ejemplo de Parzival, debemos investigar en la enfermedad de la especie, pero específicamente en lo que se proviene del patriarcado y de la Mentira Paternal. La respuesta la la pregunta del Grial viene a nosotros individualmente en una miriada de maneras que nutren y dan soporte una visión valiosa de la condición humana.

Inmediatamente después de que Parzival hace la pregunta, un efecto mágico se propaga a través de la compañía del Grial, como son llamados los miembros de la corte del Rey Pescador. Todos ellos están temerosos antes de la manifestación del “San Graal”, un recipiente “numinoso” de luz que se desborda con un bálsamo curativo y rico, como un sabroso alimento. Entonces Parzival se vuelve hacia el Grial mismo y plantea otra pregunta: “¿Como puede servirte?” Al hacerlo, se invierte por completo la magia del Grial como había sido conocida tradicionalmente hasta el momento. Varados en la tierra estéril donde el medio ambiente está polucionado y ya no crece nada, la compañía del Grial sin embargo fue capaz de sobrevivir tomado periódicamente alimento del recipiente sagrado. Incluso Amfortas, que no podía morir por su herida ni curarse de ella, tuvo consuelo para su dolor con el bálsamo del Grial, aplicado a su herida en la punta de una lanza sagrada. Por un tiempo incontable, la noble familia fue atendida por el Grial, viviendo por la gracia de una fuente inagotable de alimento espiritual y físico.

Pero al comprometerse el mismo a entender el sufrimiento de la humanidad, Parzival no pide ser servido por el Grial, si no como puede el servirlo. El entra en un llamado superior e invoca una magia superior, la generosidad es superior a la gracia. En ese compromiso, Parzival sabe intuitivamente que hay mas poder en servir al Grial que es ser servido por él. Esa toma de conciencia por su parte puede generar una serie de valiosos conocimientos para nosotros, si escogemos reflexionar sobre ella.

En el tiempo y entorno del romance del Grial, la elección de Parzival de servir al Grial plantea una atrevida lección en humildad para la nobleza europea a la que la historia fue dirigida. En vez de vivir con sus privilegios en la Tierra Estéril, tolerando la ruina e incluso contribuyendo a ella, ellos podían escoger el servir al poder que misteriosamente los sostenía. Hoy en día uno apenas puede imaginar que tipo de impacto debió haber tenido este mensaje, como se filtró en la infraestructura psíquica de la nobleza europea al final de la edad media. Para empezar, llevó en alguna medida a la escalada del Humanismo que trajo el Renacimiento, el retorno a los valores Paganos indígenas.

Hoy en día, la misma lección es válida para aquellos que (como consumidores) se benefician del desgaste de la tierra, de una u otra manera. El problema de la sociedad moderna no es meramente que el poder está en las manos de dementes, hombres heridos que hablan por dios. El problema es, que ese privilegio destruye el equilibrio de cualquier sociedad, sana o insana. En realidad, ¿Cómo serian los hombres del “poder de la cuota”, si la gente en el mundo que gobiernan no fueran susceptibles al soborno por privilegios? En la leyenda del Grial, la clase noble de la edad media europea encuentra una lección moral profunda en humildad, una lección tan relevante hoy como nunca lo haya sido. Pero hoy es relevante para todos nosotros.

¿De que manera la historia de la Búsqueda del Grial, nos cuenta como curar la herida del patriarcado?

Esa es la cuestión que uno normalmente pregunta, por supuesto. Pero con una mitología dinámica, el poder narrativo no siempre funciona literalmente de una manera directa. Por supuesto, hay un montón de verdades e ideas que pueden extraerse de esta maravillosa historia, pero estas no constituyen su poder radical curativo. No es precisamente lo que la historia nos cuenta lo que cura la herida – es más que eso, es la historia misma la que cura. La manera para derrotar al patriarcado es amar y aprender este relato y vivirlo. El relato es como la llave que se ajusta a la cerradura. Los dientes de la llave están cortados para ajustarse a la cerradura. Entonces, cuando llegas a la puerta, te paras, examinas los dientes y preguntas, ¿como es el perfil de la llave, la manera que está cortada y el ángulo abren la puerta? Pones la llave en la puerta y la abres. La llave abre la puerta, no tus reflexiones sobre el perfil de los dientes. Y justo así, el relato de la Herida de Amfortas es la verdadera fuerza que cura esa herida.

Entra en la historia, involúcrate con ella y participaras de esa fuerza.

No voy a añadir mucho más a lo expuesto por Lash, porque queda suficientemente claro y publicaré otros escritos que ampliaran el tema del Grial. Sí que quisiera remarcar, que hace meses que propuse escribir sobre la trinidad de la maldad, un tema escabroso y misterioso del que tengo todo el material necesario. Pues en este primer ensayo se menciona un elemento que tiene mucho que ver con ello. ¿Ha sido un sincronismo, o una oportunidad? Solo puedo decir que cuando empecé este escrito, no era sobre este ensayo si no sobre otro, pero por alguna razón que desconocía en aquel momento (y ahora comprendo) cambié de parecer y me decanté por este que acabais de leer. Por tanto esta sería la introducción del tercer elemento de la trinidad de la maldad. Los otros dos ya han sido presentados con anterioridad. Ahora solo falta “tejer” la trama y presentarla en público…

Nota: Desde hace un tiempo, utilizo la palabra inglesa “pretending” para denominar aquel comportamiento humano fingido o simulado que muestran ciertos humanos para aparentar ser, lo que no son. Verdaderamente la tierra está plagada de este tipo de comportamiento. A veces puede parecer que yo mismo me comporto como un “pretender”, es posible, quien sabe. Para los humanos es más fácil fingir que mostrarse tal como son, esa es una realidad poco aceptada, pero no por ello no cierta.
Por ese motivo he dejado la palabra “pretenders” del original en inglés en el texto.
(pretending to be V_V)

En Kurukulla 9 – W36

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